Resolución de un combate
La Agonía:
Cuando los puntos de vida (no el total de vida + armadura) llegue a cero, el jugador entra en estado de agonía. Deberá inmediatamente tirarse al suelo (pudiendo retirarse algunos pasos si por la situación hubiese algún riesgo en hacerlo en ese sitio) como si estuviese inconsciente. En ese momento el jugador no podrá esgrimir un arma ni defenderse, no podrá gritar (para alertar a otros), ni utilizar magia ni habilidades. Mientras haya otros jugadores cerca en combate, deberá permanecer en el suelo, aunque podrá retirarse arrastrándose lentamente.
Si no hay más combatientes cerca, o si la escena de partida en la que cayó en agonía ha terminado, podrá levantarse y andar lentamente (o arrastrarse, lo que le parezca más apropiado) hacia algún lugar seguro para recibir atenciones, pero sigue sin poder realizar ninguna otra acción salvo tomarse una poción.
Un personaje en estado de agonía puede disponer libremente de su personaje para desmayarse, despertar, dramatizar e incluso morir de la manera que quiera (a causa de sus heridas), atendiendo principalmente al dramatismo interpretativo de la situación. De igual manera, no se curará espontáneamente ni morirá pasado un tiempo. Permanecerá en agonía hasta que reciba curación, sea rematado, o decida morir desangrado.
Rematar:
Esta acción, consistente en acabar definitivamente con la vida de un personaje en juego (excepto resurrección u otros milagros muy poco probables), solamente puede realizarse sobre alguien en estado de agonía. A estos efectos, alguien que esté fingiendo haberse quedado sin puntos de vida y sea rematado, habrá fallecido igualmente. El rematar debe hacerse de forma deliberada y dejando claro por la interpretación que se está terminando con la existencia de ese personaje. Pasar al lado de un jugador y darle un toque de pasada mientras se dice "rematado" es absolutamente insuficiente y no tiene ningún efecto.
Muerte
Cuando un personaje muere, el propio jugador interpretará su cadáver durante el tiempo que estime oportuno, pero como mínimo durante unos 5 minutos, y siempre entre escenas o cuando nadie interactúe con él, para no interrumpir la interpretación.
Cuando el jugador por fin deja de interpretar su cadáver y sale del juego, debe informar a un master y entregarle inmediatamente cualquier objeto de juego que aún posea (lo que no le hayan saqueado). También informarán de cualquier otro objeto de juego que hayan dejado oculto en el terreno, para que así los organizadores se aseguren de que nada se pierde. Los masters harán lo que estimen conveniente para volver a introducir (o no) en juego los objetos entregados por el difunto.
A continuación los masters se encargarán lo antes posible de proporcionarle otro papel o alguna tarea de personaje no jugador al jugador muerto, según las necesidades de la partida y la disponibilidad de papeles adicionales.
Tullir:
Esta acción, consistente en malherir e incapacitar a un personaje, solamente puede realizarse sobre alguien en estado de Agonía, y funciona como alternativa menos dañina que el Remate. A estos efectos, alguien que esté fingiendo haberse quedado sin puntos de vida y sea tullido, sufrirá el efecto igualmente. El tullir debe hacerse de forma deliberada y dejando claro por la interpretación que se está incapacitando físicamente a ese personaje. Pasar al lado de un jugador y darle un toque de pasada mientras se dice "tullido" es absolutamente insuficiente y no tiene ningún efecto.
Un personaje Tullido gana la inhabilidad homónima, perdiendo la capacidad de emplear cualquiera de sus habilidades Físicas (que engloba las Técnicas y las de Combate), y no puede esgrimir ni siquiera armas simples.
